martes, febrero 13, 2018

Senderos de la evolución humana

Título: Senderos de la evolución humana
Autor: Camilo José Cela Conde, Francisco J. Ayala
Editorial: Alianza Editorial. Colección Alianza Ensayo.
Año: 2001
ISBN: 978-84-206-6782-9

La primera sensación al enfrentarse a este libro es el reto que supone abordar sus más de 500 páginas con un contenido detallados de la evolución de los homínidos y del ser humano, desde su aparición hasta la génesis de la moral. La segunda viene de sus autores. Camilo J. Cela es miembro del EvoCog (Human Evolution and Cognition Research Group), escritor, profesor universitario, decano, miembro del comité de redacción de numerosas revistas científicas... Por su parte, Francisco J. Ayala es profesor de biología en la universidad de California, miembro de la Academia de Ciencias de EEUU, escritor, representante del neodarwinismo, discípulo de Dobzhansky, especializado en biología evolutiva.

Con estos antecedentes, el texto ya se presenta por si mismo como un volumen interesante y lleno de contenido.

El libro comienza por unas reseñas (capítulos 1 y 2) dedicadas a repasar los conceptos de evolución y genética necesarios para comprender el resto de páginas. Nos encontramos aquí con las referencias obligadas a Lamarck, Darwin, Mendel, Fisher o Dobzhansky... el ADN, las mutaciones, el flujo genético, la especiación.

A partir del capítulo 3 comienza el verdadero "sendero". Los hominoideos del Mioceno (hace entre 24 y 5 millones de años) son los primeros en salir al escenerio, con Proconsul africanus. Desde esta especie y en adelante, se suceden de forma continua las referencias a todos los descubrimientos realizados en antropología evolutiva. Cada período, cada especie, es retratada desde los datos aportados por sus descubridores y consolidados o refutados posteriormente. Para cada una de ellas nos presentan las opciones dadas, las versiones y las confirmaciones, de forma que podemos tener una visión aproximada de las dificultades que surgen a la hora de establecer un árbol evolutivo.

Junto a las descripciones de las especies y sus fósiles representativos nos brindan las diferentes interpretaciones y dataciones para cada  grupo. Por su puesto, no faltan las explicaciones que se dan a cada descubrimiento así como a los cambios del medio que promovieron la evolución. La profusión de datos es tal que por veces obliga a releer para no perderse entre tanta estratigrafía, datación, referencias, cráneos o cambios de denominaciones.

Una historia evolutiva tan detallada no estaría completa sin los siguientes capítulos:

- la radiación del género Homo a través de los diferentes continentes y la complicación para estabecer un árbol filogenético; una visión multirregional o una hipótesis "desde África".
- la adaptación cultural: la dieta, la tecnología lítica, los modelos cazador-recolector-carroñero.
- las capacidades mentales: las creencias, el simbolismo y, por supuesto, el origen del lenguaje en relación con la evolución del cerebro.
- la aparición de la moral: el altruismo en sus dos vertientes (genética y moral).

Con todo esto, el libro representa casi un resumen de datos de lo conocido, presentándonos las hipótesis y los conocimientos relativos a la evolución humana. ¿Conclusiones? Las que cada uno quiera sacar de todo lo leído. Sin embargo, sí es cierto que algunos pasajes quedan más marcados en la memoria del lector. Personalmente me quedo con el origen de la humanidad moderna, de la que, después de abordar la doble teoría, recogen:

"Puede anticiparse una conclusión: las evidencias moleculares favorecen la hipótesis "desde África", aunque no en la forma extrema propuesta por algunos autores [...] según la cual todos los humanos modernos descendemos de una mujer única. Por el contrario, es posible demostrar que durante millones de años las poblaciones de que descendemos contaron a través de la historia con un promedio de al menos 100 000 individuos. Si hubo algún cuello de botella poblacional, nunca implicó menos de cinco a diez mil individuos".

Más información:
- Web de la editorial.
- Biografías de los autores en wikipedia: Cela, Ayala.
- Una reseña muy completa, a modo de resumen.

viernes, febrero 09, 2018

Carballo trail race 2018

Actividad: Carballo trail race 2018.
Fecha: 04/02/2018.
Recorrido: Minitrail distancia 10 km +500m.
Lugar: Trazo-Vilariño en Cances (concello de Carballo).
Organiza: Concello de Carballo-A.D. Media Ducia.

Después de un par de años sin hacer un trail "oficial", nos incribíamos en esta prometedora carrera, en la modalidad "mini" para probar como estábamos. Prometedora porque era la primera edición, cerca de casa y con un recorrido en parte conocido.

Sobre el mapa, los 10 km eran asequibles, sobre todo después de superar los ocho primeros en ascenso hasta coronar el Monte Neme, con un desnivel acumulado de 500 metros, pendiente media de 9% y máxima de 30%. Después, los últimos dos kilómetros serían dejarse llevar. Pero ya se sabe que del mapa a la realidad...



Previa. Tocaba madrugar para recoger el dorsal con tiempo suficiente. La temperatura rondaba los 4ºC y a ratos llovía, con algún relámpago de fondo. ¿Chubasquero, chaqueta, mallas largas? Mirando alrededor creo que hasta los "pro" tenían la misma duda. Pues nada, encontrarnos con la familia y subir al autocar que nos lleva hasta Razo. Al llegar a la playa llueve y el viento corta, mucho frío. La mayoría evitamos salir del autocar hasta el último momento. ¿Calentar? Para qué, no hay forma de descongelarse.



Salida. Nos situamos como siempre al fondo del grupo. Salida. Espectacular el inicio por la playa con la marea alta. La gente empieza a correr por la arena como si fuera una prueba de sprint. Cuando me doy cuenta estoy de último. Calma. Casi un kilómetro después dejamos la playa y ya hay gente sufriendo. Primera rampa de asfalto y nos pilla una granizada de época. Ya no me acordaba de como era esto: la mayor parte de los traileros van andando pero yo apuro lo que puedo. Hasta el km 3,5 un bonito sube-baja entre pinos y llegamos a Santa Mariña.


Subida. Ahora empieza lo duro. Poco que decir de los siguientes cuatro kilómetros excepto que es todo para arriba, casi sin descanso. Hay tramos en los que correr es imposible así que toca caminar, más de lo previsto. Vuelven a adelantarme un montón, pero también paso a unos pocos. Toca hablar con los expertos, sobre todo los que van a hacer el largo con calma. Avituallamiento a mitad de recorrido, apenas una parada de unos segundos, pero recuerdo que llevo un chupito de glucosa, por si acaso. Y aparece el cortafuegos. Todo trail que se precie tiene uno, ¿no? Son unos 400 m, pero se hace interminable. Al acabarlo la zona se me hace conocida. Estamos ya en Monte Neme, pero aún queda una pequeña subida hasta los repetidores. A trote cochinero y sin parar. Recupero unos pocos puestos.



Bajada. Empezamos a bajar por una antigua zona de las minas, con badenes... divertido. Noto como las piernas acusan el cambio. !Ojo con los calambres! De momento todo bien. Salimos de las minas y descendemos por caminos y pistas. Todo bien señalizado, pero si abusar, como debe ser. Como bajar no es lo mío, muchos compañeros aprovechan para adelantar. ¡Qué envidia! Voy disfrutando. Al salir en un cruce me encuentro a Dani de vuelta que me anima con un "venga que sólo faltan cien metros". No me lo creo, no puede ser que ya se acabe. El asfalto y el campo de fútbol le dan la razón. Son 300 metros en los que apuro todo lo que puedo. Paso el arco y se acabó, con la envidia de ver a alguno que sigue camino hacia Carballo con 20 km más por delante. Algún día yo también lo haré.



Este es el resultado según el Strava del móvil:


El resultado oficial:
- tiempo: 1h23m12s.
- puesto: 65º (de 107), 24º de la categoría Máster (de 32) y 53º masculino (de 65).

Este es el vídeo oficial con el que nos obsequian los organizadores:


Una prueba fantástica, con una gran organización y un recorrido estupendo. Sólo me queda darles las gracias a los organizadores y a los compañeros de carrera.

Más información:
- Evento en Facebook.
- Clasificación completa.
- Track en Wikiloc.

viernes, enero 19, 2018

Einstein-Rosen

Dos hermanos pequeños, un concepto científico por demostrar, un guión delicioso y mucho cariño. Resultado: un corto realizado en A Coruña que ya lleva mas de 60 premios internacionales, como mejor en el CineGlobe del CERN, y la participación en festivales tan importantes como el de Sitges.

Su ficha técnica no tiene desperdicio. La directora es Olga Osorio, profesor de la Escola de Imaxe e Son da Coruña, los protagonistas son sus hijos (Teo y Óscar) y dos actores gallegos, Xulio Abonjo y Ricardo de Barreiro, y el escenario la plaza del coruñés Barrio de las Flores. También un asesor científico de aquí: Wicho (Javier Pedreira).

El guión es fantástico por su simpleza. Dos niños con inquietudes científicas, que seguro que vieron muchas películas de ciencia-ficción, con diferentes formas de pensar. A mi, personalmente, me recuerdan a dos tipos de alumnos (de mis alumnos de secundaria): los que saben los conceptos teóricos hasta la última coma y los visionarios, que se dedican a probar lo que les cuentan aunque rompan toda la vajilla.

Espero que disfrutéis de estos nueve minutos. Enhorabuena a todo el equipo que demuestra que los buenos resultados no son sólo cuestión de presupuesto.

Por fin, aquí está, en la red, para todo el público. Play y a disfrutar...



Más información:
- Ficha técnica en FilmAffinity.
Facebook del corto.
- Nota en Microsiervos.
- Noticia en La Opinión.

lunes, enero 15, 2018

Un río y un bosque, Xallas y Anllares

Dicen de este bosque, la devesa de Anllares, que es la masa forestal autóctona más occidental de Galicia, la segunda mayor de la provincia de A Coruña, así como uno de los bosques mejor conservados de Europa. Como tantos otros, secularmente fue aprovechado para la extracción de leña y otros recursos, pero su abandono redundó en su conservación y en la desaparición de los antiguos caminos.


La principal superficie de bosque ocupa unas 80 hectáreas, continuada a lo largo del río por otras menores. En cuanto al río Xallas, aguas arriba está afectado por tres embalses (da Fervenza, da Ponte Olveira  y de Castrelo) y aguas abajo por el de Santa Uxía; cuatro presas en menos de quince kilómetros de río. Por lo tanto, a pesar de su aspecto natural y del bosque que lo rodea, en este tramo el curso fluvial está muy afectado por los aprovechamientos hidroeléctricos.

Acceso

Iniciamos la ruta en Castrelo. Para llegar hasta esta aldea llegamos en unos 11 km desde A Picota (Mazaricos) y pasando por Colúns. Atravesamos Castrelo y aparcamos en la entrada de una pista de tierra.



Ruta

Comenzamos por una pista de tierra bordeando la devesa por el sur y descendiendo hasta el nivel del río Xallas. Tras dejar atrás un prado y sortear un pequeño valado de piedras nos dirigimos ya hacia el camino de pescadores. Todo el tiempo caminamos por la orilla izquierda del río, a contracorriente.

Poco a poco nos internamos en un intrincado ecosistema. A un lado tenemos el bosque de ribera, dominado por los alisos, sauces y avellanos, mientras que al otro, de forma continua, se extiende la devesa formada por los carballos con su sotobosque de acebos, ruscos y helechos y las rocas tapizadas de musgo. A pesar del paisaje, tenemos que prestar mucha atención a donde pisamos, ya que el sendero se pierde y está cruzado de ramos y arbustos, con agujeros y canales que con frecuencia hacen difícil la caminata.

Cuando llevamos unos 2,5 km llegamos al recodo más pronunciado del río, Pozo Negro, un lugar precioso y lleno de encanto... si no fuera por la reciente construcción de una minicentral hidroeléctrica (¡otra más!) en la orilla de enfrente, con sus consecuentes pistas de acceso y tendido eléctrico.





Pasado el km 3,5, estamos a punto de alcanzar otra de las curvas del río, pero el camino se hace intransitable y tenemos que tomar un atajo. Si hubiéramos seguido el cauce rodearíamos el promontorio de Os Castros y alcanzaríamos la presa del embalse de Castrelo, que proporciona el agua a la minicentral. Al no haber camino nos dirigimos pendiente arriba, campo a través en dirección SE. Es mucha cuesta pero se anda bien entre vegetación baja. Buscamos en la parte alta una pista de tierra y la seguimos hacia la derecha.

Los últimos tres kilómetros los hacemos por estas pistas (siempre tomando la más cercana a la devesa) hasta llegar de nuevo a Castrelo. En contra de lo que pudiera parecer en cuanto al interés natural, nos encontramos en un ecotono entre el bosque y el matorral. Si vamos con atención podremos observar una gran diversidad de mariposas, libélulas, coleópteros, aves (no olvidemos mirar al cielo de vez en cuando).




Álbum de fotos: en este enlace.

Más información:
- Blog Capítulo Cero.
- Información en El País de las nuevas centrales hidroeléctricas (2012)

domingo, enero 07, 2018

Semieira de Murias (Oscos)


En la zona occidental asturiana, limítrofe con la provincia de Lugo, se encuentra la comarca de Los Oscos (Oscos-Eo). En la zona interior la densidad de población es muy baja, lo que unido a una altitud media de 600 metros, le confiere a su entorno un carácter eminentemente rural y en el que domina la actividad ganadera de vacuno. Su naturaleza, aunque modificada por el ser humano, la hace especialmente atractiva para las rutas de senderismo y la observación de flora y fauna. Esta comarca se encuentra incluida en la Reserva de la Biosfera.

Uno de los concejos con más interés en este sentido es el de Santa Eulalia de Oscos, en cuyas proximidades, en Pumares comienza la Ruta de la Seimeira.


Acceso

Desde Santa Eulalia de Oscos, salimos en dirección Pumares. A medio kilómetro del desvío principal, en una fuerte curva está el aparcamiento del Área recreativa de Pumares. Los paneles informativos indican el inicio de la ruta.

Ruta



La ruta corresponde al sendero PR-AS 116.

El río Agüeira nos va a acompañar ya desde el mismo inicio en el área recreativa. Lo seguimos por su orilla izquierda y entramos en Pumares. Un antiguo mazo nos recuerda el pasado de una intensa actividad herrera que se mantuvo hasta 1956.

Dejando siempre el río a la izquierda, nos internamos en un camino flanqueado de forma intermitente por muros de piedra que delimitaban propiedades, soutos o lindes. El sendero discurre por un precioso bosque autóctono de ribera de fresnos, avellanos y sauces, acompañados de robles y castaños centenarios. A lo largo de la ruta las señales nos guían sin pérdida posible.

Aproximadamente en 1,5 km, tras una subida dura pero corta, llegamos a la aldea abandonada de Ancadeira. Aquí vivían tres familias en un entorno rodeado de castaños, piedra y agua. Un único camino, el que llevamos, cruza entre las construcciones en ruinas.






Un poco más adelante llegamos al valle del desterrado, conocido así por la leyenda que lo rodea, que se puede leer en un panel a orillas del río. Las pequeñas construcciones casi circulares de las que apenas quedan unhas filas de piedra en pie son curripas, secaderos de castañas, instalados en un precioso souto de castaños. Estamos ya en una pequeña zona acondicionada como merendero. Si cruzamos el río (a la izquierda), podemos acercarnos en 1,5 km hasta el lugar de Busqueimado y sus famosos tejos que son monumento natural. Siguiendo de frente nos faltan escasamente 300 metros para poder contemplar ya la base de la cascada.

Detrás de unas rocas en un estrechamiento aparece la caída de agua y la poza que se forma a sus pies. Dependiendo de la época del año, es probable que el follaje no nos deje apreciar los 30 metros de altura. Existe la opción de un camino empinado y resbaladizo que sigue un tramo cascada arriba para observar la parte superior más de cerca (¡cuidado con los resbalones!). Vale la pena venir en diferentes estaciones para apreciar la diferencia de caudal.

El regreso se realiza por el mismo camino.







Vídeo de la ruta:

Álbum de fotos: album Ruta da seimeira de Murias.


Más información:
- Comarca de Oscos-Eo y sus rutas de senderismo. Se puede descargar aquí el pdf de la ruta.
- Descripción de la ruta en el blog Rutas por Asturias.