sábado, noviembre 18, 2017

Fervenza da Noveira, un rincón escondido


En la famosa fervenza de Ézaro, en la que la cascada del Xallas cae sobre el mar, domesticada y ceñida a horarios por la central hidroeléctrica y puesta bajos los focos del espectáculo, la gente se agolpa por el paseo de madera habilitado para llegar a su mismo pie y encontrar un hueco para hacerle la foto como si de un paisaje salvaje se tratara.

Fervenza de Ézaro
Mientras, a pocos kilómetros, río arriba, un pequeño regato vierte sus aguas al embalse de Santa Uxía. Antes de esta unión, el Rego do Arcos atraviesa una zona abrupta, de poca longitud, pero lo suficiente como para formas la fervenza da Noveira y sus pozas.

Estamos en el concello de Mazaricos, al pie del embalse. En un entrante de la carretera podemos aparcar delante de la depuradora.


Acceso

Seguimos el sendero que va pegado al muro de la depuradora. En breve tendremos dos opciones:

a) Si seguimos de frente, en seguida llegaremos a una zona de rocas en las que se abre la vista a la parte superior de la caída de agua. Desde aquí, aunque es complicado, se puede acceder al resto de la zona.

b) Nada más terminar el muro, giramos a la derecha y bajamos entre la maleza hasta alcanzar el cauce del río. Remontando la corriente (por donde nos deje el caudal) y evitando las zarzas, podemos llegar hasta las primeras pozas y luego subir algún tramo más.

El entorno es de rocas graníticas sobre las cuales el agua deja su marca en forma de acanaladuras y pozas. El salto principal es de apenas diez metros y, dependiendo del caudal, se forman varios pequeños saltos más. La vegetación de ribera es escasa, con alisos, sauces, fresnos, helecho real... y ceñida a las orillas, fueras de las cuales nos encontramos con área de matorral.





Dependiendo de la época del año podremos disfrutar de un lugar tranquilo y solitario, puesto que también es frecuentado en verano para darnos un baño en los días de más calor.

Podemos aprovechar que estamos por la zona para acercarnos a la fervenza de Ézaro o a la cercana  devesa de Anllares, a orillas del Xallas.

Más información:
- En Galicia Máxica.
- Ruta de las fervenzas de Mazaricos en Descubre cada día.


miércoles, noviembre 08, 2017

El bosón de Higgs no te va a hacer la cama

Título: El bosón de Higgs no te va a hacer la cama
Autor: Javier Santaolalla
Editorial: La Esfera de los Libros
Año: 2016
ISBN: 978-84-9060-772-5


Al pie de la portada una frase nos advierte: "la física como nunca te la han contado". Este parece ser el objetivo de este grupo de científicos que forman Big Van Científicos sobre Ruedas, la divulgación de base, explicar la ciencia de forma que todos la podamos entender.

Uno de ellos es Javier Santaolalla que se ha tomado muy en serio esto de hacer la física entretenida, tanto en sus monólogos, como en su canal de YouTube o en sus libros, como este que tenemos entre manos. De hecho, la forma de escribir rompe con lo que debería ser un libro científico (o al contrario, por fin se escribe así).

La primera parte describe de forma desenfadada y de la mano de diferentes personajes los inicios de la física. Pero, personalmente, es la siguiente parte, los capítulos dos y tres, los que más me han sorprendido. No es fácil atreverse a explicar temas tan complejos como la relatividad, la física de partículas o cuántica, el modelo estándar, la energía oscura o la materia oscura de forma que hasta cualquier de nosotros pueda llegar a entenderlo. Otros libros de física lo relatarían de forma incomprensible. Otros libros de divulgación ni siquiera se meterían tan a fondo. Pero en este os aseguro que es posible que entendáis no sólo una parte, sino casi todo. Finalmente un par de capítulos del libro se dedican al Universo, donde vivimos, como es... quizá desde punto de vista algo muy repetido, pero no por ello menos interesante. Y acaba después de unas muy buenas nociones sobre el Big Bang, con todo un capítulo sobre la antimateria.

Brillante Javier Santaolalla en sus explicaciones acercándonos los conceptos más complejos hasta un nivel comprensible . Quizá para los más ortodoxos el libro sea "poco serio". Pero de libros serios sin leer están las estanterías llenas. Intentadlo, leedlo, y casi seguro que acabéis entendiendo un poco más de física. Pues ya está, ese el objetivo.


Más información:
- Web de Big Van...
- Canal de Youtube Date un voltio de Javier Santaolalla.
- Web de la editorial.

sábado, septiembre 30, 2017

Entre Arou y el cementerio de los ingleses

Ruta: Arou-Cementerio de los Ingleses-Arou
Longitud: 18,6 km
Duración: 5 horas
Tipo de ruta: circular
Desnivel positivo acumulado: 346 m
Dificultad: media


El 10 de noviembre de 1890 un barco inglés, el acorazado Serpent, encallaba y se partía en dos en los bajos cercanos al cabo Vilán, en punta do Boi, en la ensenada do Trece. Sobrevivieron tres tripulantes y murieron los otros 172. Los parroquianos de Xaviña enterraron los cuerpos en el lugar que hoy se conoce como Cementerio de los Ingleses. Pero no ha sido el único naufragio, hasta ocho barcos se hundieron entre la punta do Boi y la punta Cagada.

Con este precedente, el lugar de Punta do Boi y el cementerio es un punto tradicional de visita en la Costa do Morte, junto con el faro del cabo Vilán. Además, entre Arou y Camariñas se extiende uno de los tramos de costa protegida del espacio natural Costa da Morte (Rede Galega de Espazos Protexidos, Red Natura 2000, Zona de Especial Protección para las Aves).


Powered by Wikiloc

Acceso

Comenzamos (y terminamos) la ruta en Arou, pequeño y atractivo pueblo pesquero, al que se llega por la DP-1601 (desde Ponte por Porto a Camelle) y luego la DP-1602, o desde Camelle, por la costa y cruzando el pueblo. Marcamos el inicio de ruta en un pequeño aparcamiento de la playa, en el extremo oeste del pueblo.

Tramo 1: Arou-Monte Branco (pk 0-pk 5)

Desde Arou salimos en dirección oeste por la carretera asfaltada, bordeando la playa y dejando atrás el pueblo. En 0,5 km tomamos un desvío por camino a la derecha para continuar bordeando la ensenada de Xan Ferreiro. Ahora comienza el verdadero camino por la costa, entre rocas, a veces sorteándolas y a veces por encima. Aparecen también los primeros coídos, playas formadas por bolos graníticos, redondeados y arrastrados por el mar. En aproximadamente un kilómetro nos separamos un poco de la costa para alcanzar un mirador. Podemos echar la vista atrás para ver Arou. Podemos aprovechar para reponernos de agua en la fuente. El mirador se sitúa al pie del Peton da Area Lobeiras y en la carretera que baja hasta la playa de Area Lobeiras. Aquí nos encontramos con las casetas de pescadores y las barcas varadas en una preciosa playa con la Illa A Negra enfrente.

Seguimos disfrutando de lo abrupto de la costa durante otros dos km hasta que llegamos al pequeño puerto de Santa Mariña. Saliendo junto a la última caseta divisamos ya las laderas del Monte Branco. En el se sitúa la duna rampante formada por los aportes de arena debidos al arrastre del viento sobre la pendiente. Esta duna remonta hasta los 150 metros de altitud. Alrededor de ella puede encontrarse una planta especial, la camariña (Corema album), en su día muy frecuente pero actualmente con una distribución más localizada a lo largo de la costa atlántica de la península. Dada la fragilidad de este ecosistema dunar evitamos todo lo posible el pisoteo tanto de la vegetación como de la propia duna y recomendamos ir lo más cerca de la zona rocosa y sin salirnos de los caminos ya trazados.





Tramo 2: Monte Branco-Cementerio de los ingleses (pk 5-pk 8)

Dejamos atrás el Monte Branco y divisamos una de las ensenadas más bonitas de toda Galicia, Trece, cerrada en su extremo oeste por la Punta do Boi. Si tenemos la suerte de que no haya gente, su contemplación solitaria es única. Playas, dunas, rocas y mar conforman un paisaje espectacular.

Bandadas de gaviotas y limícolas nos entretienen mientras nos detenemos a observar la flora dunar. Caminamos por la playa o por los senderos abiertos, evitando las dunas. Un pequeño tramo entre pinos litorales es la entrada a la Punta do Boi donde nos espera el Cementerio de los Ingleses. Se trata de un pequeño recinto de apenas 500 m2 rodeado por un muro bajo. En su interior un pequeño cubículo en el que fueron enterrados el capitán y los oficiales del Serpent.

La ruta de la costa continúa hacia Cabo Vilán, que ya destaca desde aquí, y Camariñas, pero nosotros regresamos con la intención de hacer la ruta circular.





Tramo 3. Cementerio-Monte Branco (pk 8-pk 13)

Retomamos la pasarela de madera hasta la pista que viene de Camariñas, donde se sitúan los paneles informativos. Comienza un ascenso casi continuo de 5 km de longitud y unos 200 metros del desnivel por una pista de tierra que en su lateral dispone de un carril habilitado para peatones, actualmente bastante desgastado. Con suerte, ningún coche pasará para llenarnos de polvo. Según avanzamos se nos abren las vistas de la costa que acabamos de recorrer. La pista está rodeada de pinares que pueden protegernos en caso de viento o sol, ambos frecuentes en esta subida.

Al llegar al punto más alto, un sendero desciende hacia la izquierda. Podemos acercarnos hasta la duna rampante, con todas las precauciones para evitar el pisoteo, en un desvío de unos 300 metros. Estamos en el Monte Branco, en las laderas del monte Veo.




Tramo 4. Monte Branco-Arou (pk 13-pk 18,5)

Desde la pista principal seguimos, en el cruce, a la derecha. Los desvíos anteriores nos devuelven a la costa, pero seguimos hasta encontrarnos con el cementerio y el repetidor. Por el camino, dejamos atrás el parque eólico de Pena Forcada, 26 aerogenerados de 68 metros de altura cada uno que suman una potencia de 33,8 MW.

Poco después del cementerio seguimos ya la carretera asfaltada y pasamos el devío a Santa Marña. Después de aproximadamente un kilómetro nos desviamos a la izquierdo por un camino con fuerte descenso que nos evitará parte de asfalto, para acabar de nuevo en la carretera que lleva a Arou.




Compañera de viaje en los 18 km, aunque ni su nombre llegué a conocer
Álbum de fotos en este enlace.

Más información:
- Web de turismo de Camariñas.
- Web O Camiño dos Faros.
- Ficha de la camariña en Flora Ibérica.
- Foto 360º del Cementerio de los Ingleses.
- Topoguía en pdf de Turismo de Camariñas.

jueves, agosto 31, 2017

Mirador do Pedrouzo: San Xurxo desde lo alto


A partir del cabo Prioriño (Ferrol) y hacia el norte comienza el espacio natural protegido de la Costa Ártabra. En el tramo inferior destaca la laguna y playa de Valdoviño, seguidas de la punta do Castro y las islas Gabeiras, el monte y la playa de San Xurxo y cierra el conjunto el cabo Prior.


El mirador do Pedrouzo nos ofrece una vista general de este tramo de costa, aunque limitado por (como no) el crecimiento de los eucaliptos.

Para acceder, salimos de Ferrol en dirección Doniños (DP-3608) y seguir las indicaciones en dirección al aula Reciclaterra y el refugio de animales. Un poco antes de llegar al aula hay un amplio aparcamiento. En la misma carretera encontramos ya letreros que nos muestran el camino a pie que debemos seguir. Este último tramo es de poco más de medio kilómetro.






El mirador se encuentra en el alto de A Lagoa, a 229 metros de altitud. No es el punto más elevado del entorno (el coto de San Xurxo se sitúa a 254), pero sí el que tiene la mejor orientación.

Estamos en un entorno dominado por el matorral y el eucalipto. En la parte superior, para mejorar las vistas, nos subimos sobre el antiguo búnker militar que formaba parte de las baterías de costa del Golfo Ártabro. Si miramos hacia el sureste, de espaldas a la costa, podemos divisar los polvorines militares de Mougá, actualmente abandonados, cuyos terrenos fueron cedidos al ayuntamiento de Ferrol en 2013.




Más información:
- Vídeo en Youtube del interior del búnker del mirador.

sábado, agosto 19, 2017

Mirador del Chorro: mirador de los buitres.

Nos encontramos en el Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, en su extremo sur. Nuestro objetivo de hoy es observar con calma los buitres leonados, así que vamos en busca del mirador del Chorro.

Los cortados desde Google Earth
Desde La Iruela nos dirigimos en dirección sur por la carretera de la ermita de la Virgen de la Cabeza. Un poco más adelante de la ermita nos encontramos con un par de miradores en los que vale la pena parar. Las vistas hacia el oeste abarcan el castillo de la Yedra (Cazorla) y el de las Cinco Esquinas, en lo alto del monte, así como las grandes extensiones de olivares. Seguimos ascendiendo a media ladera de la Peña de los Halcones. La carretera pasa a ser una pista de tierra. En unos 11 km llegamos a la caseta forestal del Chorro, a la izquierda de la pista. Podemos dejar aquí el coche o un poco más adelante donde hay un aparcamiento y un observatorio de aves.

Castillo de la Yedra

Mirador en la carretera de acceso
Desde el aparcamiento nos acercamos hacia los cortados de roca caliza, una pared  con alturas verticales de hasta cien metros de caída (estamos a 1300 msnm). Por la zona central desagua el arroyo del Chorro que cae formando una cascada. Su nacimiento se sitúa a nuestras espaldas, en la ladera del Gilillo, uno de los picos de mayor altitud en la zona, con sus 1848 metros.

Es en estos cortados donde se encuentran a sus anchas algunas emblemáticas especies de aves. Las más escandalosas son las chovas piquirrojas que se mueven en grupos bordeando las paredes con sus característicos gritos, especialmente en el mes de abril, época del cortejo. Igualmente son numerosos los aviones roqueros. Con suerte también podremos ver alimoche, quebrantahuesos (reintroducido en la Sierra) o águila real.




Pero el rey en los cortados es el buitre leonado. Varias parejas instalan en estas paredes, en sus grietas y oquedades, sus nidos y posaderos, delatados por las manchas blancas sobre la roca. Resulta espectacular seguir sus vuelos paralelos al acantilado y su esfuerzo hasta conseguir posarse, apoyándose en las corrientes de aire que se forman. Si a esto le sumamos que aquí los vemos "desde arriba", la panorámica del lugar es fantástica para un observador de aves e ideal para fotografiarlos.




Aprovechamos para echar un vistazo al entorno, en el que podemos identificar distintas especies de carboneros y herrerillos, picapinos, colirrojo, etc. Mirando al suelo, algunas calizas contienen fósiles de cuando estas rocas eran fondo marino (resiste la tentación de llevártelos, estamos en un espacio natural protegido).
Panel en el observatorio (foto de NOMADAS Outdoor en Wikiloc)



En un tramo del balcón existe un murete de piedra que nos protege, pero no en el resto de los acantilados, por lo que es imprescindible extremar las precauciones y no acercarse al borde, especialmente si estamos con niños.

Álbum de fotos en este enlace.

Más información:
- Los cortados del Chorro en la web de CostaSur.
- Camino hacia El Chorro en el blog Panorámica cazorlense.
- Una ruta en Wikiloc para ir hasta el Chorro desde Cazorla.

viernes, julio 28, 2017

Lapiaz de Linarejos: el agua frente a la roca

Cuando el agua y la roca caliza entran en contacto el resultado puede ser sorprendente. Las rocas sedimentarias del tipo carbonatos, como las calizas y dolomías de Cazorla, son atacadas por la acidez del agua dando lugar a formas de erosión conocidas como karst. Cuando éstos se producen en la superficie se conocen como exokarst. Una de sus manifestaciones es el lapiaz, incisiones de tamaño variables sobre la roca debidas a la acción del agua.


El arroyo de Linarejos nace en las laderas del Cerro del Piornal a unos 1650 msnm. Tras unos cuatro kilómetros de recorrido se precipita en cascada (la cascada de Linarejos) para unirse al río Guadalquivir a unos 920 msnm, en el entorno de la cerrada del Utrero, una impresionante encajonamiento kárstico que ha dejado colgado al arroyo. En su entorno, antes de que se produzca la caída, podemos observar un ejemplo de lapiaz, también conocido como lanchar de Linarejos, formado principalmente por la acción del agua de lluvia.

Vista de Google Earth con el lapiaz, la cascada de Linarejos y la cerrada del Utrero
Una superficie de aproximadamente dos mil metros cuadrados, libres de vegetación, nos permiten observarlo con detenimiento. Las erosión ha formado grietas en dos direcciones principales lo que ha dado lugar a un suelo inclinado en forma de mosaico en el que se puede disfrutar de los distintos tipos de surcos, acanaladuras y diferentes formaciones rocosas.






La cascada de Linarejos y la cerrada del Utrero, incluyendo el Lapiaz, forma parte del Inventario Español de Lugares de Interés Geológico (código AND465) por su interés geomorfológico y del Inventario Andaluz de Georrecursos.

Si visitas el lugar y paseas sobre el lapiaz, ten cuidado con las grietas. Camina con mucha atención para evitar cualquier riesgo de caída.


Más información:
- Formas exokársticas en Andalucía.
- Inventario Español de Lugares de Interés Geológico.
- Inventario Andaluz de Georrecursos (capa klm de Jaén).

martes, julio 18, 2017

El ingenio de los pájaros

Título: El ingenio de los pájaros
Autor: Jennifer Ackerman
Editorial: Planeta S.A.
Año: 2017
ISBN: 978-84-344-2526-2


¿En que nos fijamos cuándo vemos un pájaro? Normalmente apenas nos detenemos en como vuela, sus colores o su trino. Si somos ornitólogos o simples aficionados a la naturaleza, es posible que empleemos unos minutos en observar su conducta, en comparar con otras especies o en analizar como se adapta al hábitat. ¿Alguna vez nos hemos parado a reflexionar en cómo piensan, cómo aprenden o el por qué de muchas de sus reacciones?

Aquí tenéis todo un libro dedicado a eso, a analizar el ingenio de los pájaros. Ingenio, dice la autora, ya que reconoce que "inteligencia es un concepto resbaladizo" y difícil de medir. Así que a lo largo y ancho de estas páginas hace un recorrido por múltiples estudios e investigaciones que nos demuestran que los pájaros hacen algo más que actuar por instinto. En cada caso nos presenta un protagonista diferente, una especie o grupo de especies que destacan en un aspecto específico. Veamos algunos ejemplos.

Empecemos con el cuervo de Nueva Caledonia, considerado "el pájaro más inteligente del mundo". Son aves capaz de resolver un rompecabezas que consta de diferentes fases: para solucionar una (mover un balancín) tiene que solucionar otras previamente (usar un palito para extraer piedras con las que hacer contrapeso). En contra de lo que muchos podemos pensar, no sólo los primates usan herramientas; de hecho algunas aves incluso las modifican a medida.Nueva Caledonia o Barbados son algunos de los lugares donde se experimenta con estas capacidades y los elementos del estudio son cuervos, zanates o gorriones de Barbados y como exprimen su ingenio para obtener comida. En este nivel de cognición (otro término que los científicos prefieren a inteligencia) los ya citados córvidos y zanates, junto con los loros son los que están a la cabeza, seguidos de aves rapaces, pájaros carpinteros, gaviotas y garzas.


Vídeo del Betty, uno de los cuervos de Nueva Caledonia más famoso

Otro ejemplo de experimentos con cuervos de Nueva Caledonia comentado en el libro

Un carbonero cabecinegro es capaz de recordar los miles de escondrijos de sus semillas hasta seis meses después de haberlas guardado. Una proeza para un pajarillo de apenas doce gramos con un cerebro que no llega a un gramo, pero que aún así duplica en tamaño al de otras aves de su mismo rango de peso corporal. El tamaño del cerebro de las aves depende de muchos factores. Un ejemplo: las aves que permanecen en el nido tienen un cerebro más grande que las que lo abandonan al poco de nacer. Algunos grupos de aves parecen tener una "importante capacidad computacional" derivada de las conexiones neuronales, lo realmente importante y en lo que "el cerebro aviar no difiere demasiado del nuestro". Así que la reducción de un cerebro para permitir la evolución al vuelo (el tejido cerebral es pesado y metabólicamente muy eigente) no parece un óbice para la inteligencia de las aves.

Algunos científicos sostienen que los pájaros, aunque sólo el uno por ciento de las diez mil especies existentes, también juegan El juego requiere inteligencia y la nutre. Pero parece estar restringida a aquellas aves con una infancia prolongada como cuervos y loros.

Una gran parte del ingenio de los pájaros se demuestra en sus relaciones de bandada: los carboneros comunes presentan un complicado entramado social y se reparten áreas de alimentación en función de sus personalidades; las gallinas picotean en orden jerárquico; los arrendajos ofrecen comida (regalos) y anticipan una recompensa por parte de su pareja e incluso analizan sus preferencias cambiantes; los herrerillos se comunican la existencia de alimento; dentro da la misma bandada hay pájaros más tímidos y otros más osados, con personalidades diferentes, lo que es fundamental en la supervivencia del grupo; el turdoides bicolor hace turnos de vigilancia para garantizar la seguridad mientras el resto de la bandada come con la cabeza baja. Pues bien, en muchas de estas especies con inteligencia social, los investigadores han descubierto una correlación entre la dimensión del grupo social y el tamaño del cerebro: grandes grupos sociales conllevan un cerebro más grande a causa de las complejas presiones sociales. Es la calidad de las relaciones y no la cantidad lo que amplía esta capacidad. Incluso han identificado una hormona, la mesotocina (similar a la oxitocina de mamíferos) que modifica este comportamiento social. Y como no podía ser de otra forma, en estas relaciones también es importante la fidelidad de la pareja o las infidelidades: parece mentira que hasta esto ha influido en el tamaño de sus cerebros.

Turdoides bicolor
¿Cuál es una de las características que más nos cautivan de las aves? Sus cantos, trinos y gorjeos. El cenzontle es un pájaro americano, también conocido como políglota imitador, capaz de reproducir los sonidos que emiten muchas otras aves. En las aves, las "voces" proceden de la siringe, un cartílago y dos membranas que pueden hacer vibrar a velocidad ultrarrápida con el paso del aire e incluso de forma independiente cada membrana produciendo dos notas distintas simultáneamente. Los diamantes cebra, por ejemplo, contraen y relajan los músculos de la siringe con una precisión inferior al milisegundo, el chochín entona hasta treinta seis notas por segundo y algunas especies pueden imitar el habla humana. El aprendizaje y la genética se entrelazan. No sólo se han detectado más de cincuenta genes implicados en la imitación de sonidos, sino que también las rutas cerebrales son ¡similares a las humanas! Y además la cognición de las exhibiciones cantoras (tanto de quien las hace, el macho, como de quien las escucha, la hembra) afectan evolutivamente a la estructura cerebral.
Cenzontle, Mimus polyglottos
Como no, también hay páginas dedicadas a los pájaros artistas. Sólo hay que ver las construcciones y adornos que utilizan los pergoleros (por ejemplo el pergolero satinado) con la única intención de seducir a a la hembra. La construcción de la pérgola, la decoración del acceso, la colocación de los objetos de colores... Rescato dos frases: "la intelegencia es sexi" (los pergoleros que resolvían las pruebas de los investigadores eran también los que más se apareaban) y la que recoge como llamarle a todo este esfuerzo "a mi me resulta  casi imposible concebirlas salvo con relación al arte"

Quedan en el libro dos capítulos por resumir. Uno es como hacen las aves para orientarse. Se desgranan diferentes experiencias que van desde aves individuales a bandadas, desde pequeños desplazamientos en busca de comida hasta los grandes recorridos anuales de miles de kilómetros(el charrán ártico, por ejemplo, recorre más de setenta mil kilómetros anuales entre Groenlandia y la Antártida y vuelta). Los campos magnéticos, las estrellas, la posición del sol, hitos geográficos... incluso un programa innato, genético, son parte de las claves del éxito. Incluso hay un término para expresar esa inquietud migratoria: zugunruhe. De esta forma la orientación es una mezcla de diferentes pistas solares, geomagnéticas, sonoras, olfativas... todas ellas integradas y que parecen enlazar con una nueva teoría acerca de la organización general del cerebro de las aves, de la integración cognitiva.

Migración del charrán ártico (De Andreas Trepte - Trabajo propio, Handbook of the Birds of the World, Volume 11 (ISBN 978-84-96553-06-4) or earlier, CC BY-SA 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=364093)
Y en el último capítulo llega Gorrionlandia. Antes de 1850 no había gorriones comunes (Passer domesticus) en Nortemérica. En 1851 se introdujeron dieciséis en Brooklyn. En 1889 ya se pagaba por cada uno muerto para intentar erradicarlos. Actualmente hay en el mundo unos 540 millones de ejemplares, presente en todos los continentes menos la Antártida. ¿Y a qué viene hablar del humilde gorrión? Pues por su capacidad de adaptación. Las especies invasoras de más éxito tienen un cerebro más grande y actúan de forma más innovadora y flexible. Y junto al gorrión, hay otras especies que se identificaron como "aprovechadoras urbanas": el cuervo, el mirlo y la paloma. "Las ciudades han sido denominadas máquinas de aprendizaje. Y sin duda hacen a las aves inteligentes más inteligentes aún". Las especies capaces de innovar sobreviven y se diversifican. Una vez más el ingenio de las aves, su cerebro, viene a su rescate. Pero incluso para el gorrión vienen tiempos oscuros con un declive en sus poblaciones, especialmente en Europa, pero también en Australia, India o algunos lugares de Asia.

Como podéis ver, si os gustan las aves, este libro os dará un repaso de adaptaciones, comportamientos, fisiología... En su base, investigaciones e investigadores de todo el mundo recopiladas por la autora, Jennifer Ackerman.

Más información:
- El libro en la web de la Editorial PlanetadeLibros.
- Web de la autora.