martes, diciembre 26, 2017

Observatorio de quebrantahuesos en Ordesa

El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido esconde infinidad de rincones. A pesar de ello, la mayor parte del turismo se concentra en el acceso al valle de Ordesa desde Torla. En esta ocasión, con motivo de desviarnos de la masificación de un puente festivo, buscamos otra alternativa que, además, nos permitía cumplir otro objetivo: observar el quebrantahuesos.


Acceso

Desde Aínsa nos dirigimos en dirección norte hacia Escalona, donde nos desviamos en dirección Escuaín y Añisclo. Dejamos atrás la carretera de este último valle y comienza un ascenso por una carretera estrecha de unos 15 km. De estos, los últimos siete son espectaculares, entre bosques y laderas empinadas, con un ancho de calzada y curvas en las que parece difícil que pasen dos coches. Aparcamos en la entrada del pueblo a la altura de los paneles informativos.

¡Imprescindibles los prismáticos y la cámara de fotos para no perder detalle!

Escuaín y el Centro de información

Escuaín se encuentra situado a unos 1200 m de altitud, con poco más de 10 viviendas y la iglesia de San Pedro. Desde aquí son muchas las posibles rutas para conocer este entorno, varias de ellas para recorrer la preciosa y espectacular garganta de Escuaín, formada por el río Yaga, una diagonal entre los valles de Añisclo y de Pineta. Alrededor del mismo pueblo podemos hacer un paseo, la ruta de los miradores, colgados sobre la garganta.

Uno de los edificios está dedicado a centro de información. En el puedes preguntar y consultar opciones de senderos. Una cámara web situada en el entorno del observatorio de quebrantahuesos nos enseñó en directo varias de estas rapaces. Este será nuestro objetivo.





Ruta al observatorio de aves rapaces

En el mismo momento en que comienza el camino no puedes perder detalle con la intención de ver desde ya los buitres leonados, alimoches o quebrantahuesos. Salimos del pueblo desde el aparcamiento por una pista forestal (barrera para coches). Desde aquí comienza un ascenso continuo durante tres kilómetros entre pinares y prados. De vez en cuando vale la pena echarse a un lado para buscar un hueco entre los árboles que nos muestre que vamos en paralelo a la garganta de Escuaín.

Aproximadamente en el km 3,5 dejamos la pista a la altura de unas señales que indican Observatorio de aves-Puente de los Mallos hacia la derecha. Entramos así en un sendero que sigue ascendiendo durante otros 1,5 km.

Finalmente el camino gira a la derecha y llegamos a un prado en la zona conocida como La Valle en la que encontramos el acceso al observatorio. Es interesante seguir las indicaciones para entrar en él desde detrás y evitar asustar a las aves posadas cerca, aunque por lo general estarán a suficiente distancia como no para no molestarlas, en la ladera de enfrente.

El camino continúa, si queremos completar la ruta, en dirección al Puente de los Mallos, que nos permite cruzar el río Yaga, y hasta el pueblo de Revilla (donde se encuentra la Estación Biológica Monte Perdido), situado casi enfrente de Escuaín... pero eso será otra ruta. Nosotros disfrutamos de las aves y regresamos por el mismo camino.










 Observatorio de aves

El observatorio es una pequeña construcción de madera con las aberturas en dirección sureste. Es hacia aquí donde se sitúa el prado en ladera, con el ganado pastando. Al fondo, en el límite con los árboles, suelen posarse los quebrantahuesos e iniciar su vuelo.

En el interior, los clásicos paneles nos indican las diferentes especies de aves rapaces que se pueden observar. En esta zona se suele alimentar a los buitres por lo que es frecuente la presencia de las diferentes especies.

Pero sin duda el protagonista es el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), un ave con escasos seiscientos ejemplares en la península y que es motivo de acciones de recuperación y reintroducción. Desde el observatorio (de hecho en toda la ruta) es frecuente observar el vuelo tanto de adultos como de juveniles. En el observatorio podrás fijarte en las marcas alares que llevan muchos de ellos para reconocerlos individualmente (en esta lámina tienes las marcas) y colaborar enviando los datos.

Vale la pena permanecer un rato mirando con calma el vuelo y las interacciones de las aves. El esfuerzo se verá recompensado.









Álbum de fotos: en este enlace.



Más información:
- Web de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos.
- Web del Proyecto Life + Red Quebrantahuesos.
- Descripción detallada de la ruta en el blog de Santiago Noguero.



sábado, noviembre 18, 2017

Fervenza da Noveira, un rincón escondido


En la famosa fervenza de Ézaro, en la que la cascada del Xallas cae sobre el mar, domesticada y ceñida a horarios por la central hidroeléctrica y puesta bajos los focos del espectáculo, la gente se agolpa por el paseo de madera habilitado para llegar a su mismo pie y encontrar un hueco para hacerle la foto como si de un paisaje salvaje se tratara.

Fervenza de Ézaro
Mientras, a pocos kilómetros, río arriba, un pequeño regato vierte sus aguas al embalse de Santa Uxía. Antes de esta unión, el Rego do Arcos atraviesa una zona abrupta, de poca longitud, pero lo suficiente como para formas la fervenza da Noveira y sus pozas.

Estamos en el concello de Mazaricos, al pie del embalse. En un entrante de la carretera podemos aparcar delante de la depuradora.


Acceso

Seguimos el sendero que va pegado al muro de la depuradora. En breve tendremos dos opciones:

a) Si seguimos de frente, en seguida llegaremos a una zona de rocas en las que se abre la vista a la parte superior de la caída de agua. Desde aquí, aunque es complicado, se puede acceder al resto de la zona.

b) Nada más terminar el muro, giramos a la derecha y bajamos entre la maleza hasta alcanzar el cauce del río. Remontando la corriente (por donde nos deje el caudal) y evitando las zarzas, podemos llegar hasta las primeras pozas y luego subir algún tramo más.

El entorno es de rocas graníticas sobre las cuales el agua deja su marca en forma de acanaladuras y pozas. El salto principal es de apenas diez metros y, dependiendo del caudal, se forman varios pequeños saltos más. La vegetación de ribera es escasa, con alisos, sauces, fresnos, helecho real... y ceñida a las orillas, fueras de las cuales nos encontramos con área de matorral.





Dependiendo de la época del año podremos disfrutar de un lugar tranquilo y solitario, puesto que también es frecuentado en verano para darnos un baño en los días de más calor.

Podemos aprovechar que estamos por la zona para acercarnos a la fervenza de Ézaro o a la cercana  devesa de Anllares, a orillas del Xallas.

Más información:
- En Galicia Máxica.
- Ruta de las fervenzas de Mazaricos en Descubre cada día.


miércoles, noviembre 08, 2017

El bosón de Higgs no te va a hacer la cama

Título: El bosón de Higgs no te va a hacer la cama
Autor: Javier Santaolalla
Editorial: La Esfera de los Libros
Año: 2016
ISBN: 978-84-9060-772-5


Al pie de la portada una frase nos advierte: "la física como nunca te la han contado". Este parece ser el objetivo de este grupo de científicos que forman Big Van Científicos sobre Ruedas, la divulgación de base, explicar la ciencia de forma que todos la podamos entender.

Uno de ellos es Javier Santaolalla que se ha tomado muy en serio esto de hacer la física entretenida, tanto en sus monólogos, como en su canal de YouTube o en sus libros, como este que tenemos entre manos. De hecho, la forma de escribir rompe con lo que debería ser un libro científico (o al contrario, por fin se escribe así).

La primera parte describe de forma desenfadada y de la mano de diferentes personajes los inicios de la física. Pero, personalmente, es la siguiente parte, los capítulos dos y tres, los que más me han sorprendido. No es fácil atreverse a explicar temas tan complejos como la relatividad, la física de partículas o cuántica, el modelo estándar, la energía oscura o la materia oscura de forma que hasta cualquier de nosotros pueda llegar a entenderlo. Otros libros de física lo relatarían de forma incomprensible. Otros libros de divulgación ni siquiera se meterían tan a fondo. Pero en este os aseguro que es posible que entendáis no sólo una parte, sino casi todo. Finalmente un par de capítulos del libro se dedican al Universo, donde vivimos, como es... quizá desde punto de vista algo muy repetido, pero no por ello menos interesante. Y acaba después de unas muy buenas nociones sobre el Big Bang, con todo un capítulo sobre la antimateria.

Brillante Javier Santaolalla en sus explicaciones acercándonos los conceptos más complejos hasta un nivel comprensible . Quizá para los más ortodoxos el libro sea "poco serio". Pero de libros serios sin leer están las estanterías llenas. Intentadlo, leedlo, y casi seguro que acabéis entendiendo un poco más de física. Pues ya está, ese el objetivo.


Más información:
- Web de Big Van...
- Canal de Youtube Date un voltio de Javier Santaolalla.
- Web de la editorial.

sábado, septiembre 30, 2017

Entre Arou y el cementerio de los ingleses

Ruta: Arou-Cementerio de los Ingleses-Arou
Longitud: 18,6 km
Duración: 5 horas
Tipo de ruta: circular
Desnivel positivo acumulado: 346 m
Dificultad: media


El 10 de noviembre de 1890 un barco inglés, el acorazado Serpent, encallaba y se partía en dos en los bajos cercanos al cabo Vilán, en punta do Boi, en la ensenada do Trece. Sobrevivieron tres tripulantes y murieron los otros 172. Los parroquianos de Xaviña enterraron los cuerpos en el lugar que hoy se conoce como Cementerio de los Ingleses. Pero no ha sido el único naufragio, hasta ocho barcos se hundieron entre la punta do Boi y la punta Cagada.

Con este precedente, el lugar de Punta do Boi y el cementerio es un punto tradicional de visita en la Costa do Morte, junto con el faro del cabo Vilán. Además, entre Arou y Camariñas se extiende uno de los tramos de costa protegida del espacio natural Costa da Morte (Rede Galega de Espazos Protexidos, Red Natura 2000, Zona de Especial Protección para las Aves).


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Acceso

Comenzamos (y terminamos) la ruta en Arou, pequeño y atractivo pueblo pesquero, al que se llega por la DP-1601 (desde Ponte por Porto a Camelle) y luego la DP-1602, o desde Camelle, por la costa y cruzando el pueblo. Marcamos el inicio de ruta en un pequeño aparcamiento de la playa, en el extremo oeste del pueblo.

Tramo 1: Arou-Monte Branco (pk 0-pk 5)

Desde Arou salimos en dirección oeste por la carretera asfaltada, bordeando la playa y dejando atrás el pueblo. En 0,5 km tomamos un desvío por camino a la derecha para continuar bordeando la ensenada de Xan Ferreiro. Ahora comienza el verdadero camino por la costa, entre rocas, a veces sorteándolas y a veces por encima. Aparecen también los primeros coídos, playas formadas por bolos graníticos, redondeados y arrastrados por el mar. En aproximadamente un kilómetro nos separamos un poco de la costa para alcanzar un mirador. Podemos echar la vista atrás para ver Arou. Podemos aprovechar para reponernos de agua en la fuente. El mirador se sitúa al pie del Peton da Area Lobeiras y en la carretera que baja hasta la playa de Area Lobeiras. Aquí nos encontramos con las casetas de pescadores y las barcas varadas en una preciosa playa con la Illa A Negra enfrente.

Seguimos disfrutando de lo abrupto de la costa durante otros dos km hasta que llegamos al pequeño puerto de Santa Mariña. Saliendo junto a la última caseta divisamos ya las laderas del Monte Branco. En el se sitúa la duna rampante formada por los aportes de arena debidos al arrastre del viento sobre la pendiente. Esta duna remonta hasta los 150 metros de altitud. Alrededor de ella puede encontrarse una planta especial, la camariña (Corema album), en su día muy frecuente pero actualmente con una distribución más localizada a lo largo de la costa atlántica de la península. Dada la fragilidad de este ecosistema dunar evitamos todo lo posible el pisoteo tanto de la vegetación como de la propia duna y recomendamos ir lo más cerca de la zona rocosa y sin salirnos de los caminos ya trazados.





Tramo 2: Monte Branco-Cementerio de los ingleses (pk 5-pk 8)

Dejamos atrás el Monte Branco y divisamos una de las ensenadas más bonitas de toda Galicia, Trece, cerrada en su extremo oeste por la Punta do Boi. Si tenemos la suerte de que no haya gente, su contemplación solitaria es única. Playas, dunas, rocas y mar conforman un paisaje espectacular.

Bandadas de gaviotas y limícolas nos entretienen mientras nos detenemos a observar la flora dunar. Caminamos por la playa o por los senderos abiertos, evitando las dunas. Un pequeño tramo entre pinos litorales es la entrada a la Punta do Boi donde nos espera el Cementerio de los Ingleses. Se trata de un pequeño recinto de apenas 500 m2 rodeado por un muro bajo. En su interior un pequeño cubículo en el que fueron enterrados el capitán y los oficiales del Serpent.

La ruta de la costa continúa hacia Cabo Vilán, que ya destaca desde aquí, y Camariñas, pero nosotros regresamos con la intención de hacer la ruta circular.





Tramo 3. Cementerio-Monte Branco (pk 8-pk 13)

Retomamos la pasarela de madera hasta la pista que viene de Camariñas, donde se sitúan los paneles informativos. Comienza un ascenso casi continuo de 5 km de longitud y unos 200 metros del desnivel por una pista de tierra que en su lateral dispone de un carril habilitado para peatones, actualmente bastante desgastado. Con suerte, ningún coche pasará para llenarnos de polvo. Según avanzamos se nos abren las vistas de la costa que acabamos de recorrer. La pista está rodeada de pinares que pueden protegernos en caso de viento o sol, ambos frecuentes en esta subida.

Al llegar al punto más alto, un sendero desciende hacia la izquierda. Podemos acercarnos hasta la duna rampante, con todas las precauciones para evitar el pisoteo, en un desvío de unos 300 metros. Estamos en el Monte Branco, en las laderas del monte Veo.




Tramo 4. Monte Branco-Arou (pk 13-pk 18,5)

Desde la pista principal seguimos, en el cruce, a la derecha. Los desvíos anteriores nos devuelven a la costa, pero seguimos hasta encontrarnos con el cementerio y el repetidor. Por el camino, dejamos atrás el parque eólico de Pena Forcada, 26 aerogenerados de 68 metros de altura cada uno que suman una potencia de 33,8 MW.

Poco después del cementerio seguimos ya la carretera asfaltada y pasamos el devío a Santa Marña. Después de aproximadamente un kilómetro nos desviamos a la izquierdo por un camino con fuerte descenso que nos evitará parte de asfalto, para acabar de nuevo en la carretera que lleva a Arou.




Compañera de viaje en los 18 km, aunque ni su nombre llegué a conocer
Álbum de fotos en este enlace.

Más información:
- Web de turismo de Camariñas.
- Web O Camiño dos Faros.
- Ficha de la camariña en Flora Ibérica.
- Foto 360º del Cementerio de los Ingleses.
- Topoguía en pdf de Turismo de Camariñas.

jueves, agosto 31, 2017

Mirador do Pedrouzo: San Xurxo desde lo alto


A partir del cabo Prioriño (Ferrol) y hacia el norte comienza el espacio natural protegido de la Costa Ártabra. En el tramo inferior destaca la laguna y playa de Valdoviño, seguidas de la punta do Castro y las islas Gabeiras, el monte y la playa de San Xurxo y cierra el conjunto el cabo Prior.


El mirador do Pedrouzo nos ofrece una vista general de este tramo de costa, aunque limitado por (como no) el crecimiento de los eucaliptos.

Para acceder, salimos de Ferrol en dirección Doniños (DP-3608) y seguir las indicaciones en dirección al aula Reciclaterra y el refugio de animales. Un poco antes de llegar al aula hay un amplio aparcamiento. En la misma carretera encontramos ya letreros que nos muestran el camino a pie que debemos seguir. Este último tramo es de poco más de medio kilómetro.






El mirador se encuentra en el alto de A Lagoa, a 229 metros de altitud. No es el punto más elevado del entorno (el coto de San Xurxo se sitúa a 254), pero sí el que tiene la mejor orientación.

Estamos en un entorno dominado por el matorral y el eucalipto. En la parte superior, para mejorar las vistas, nos subimos sobre el antiguo búnker militar que formaba parte de las baterías de costa del Golfo Ártabro. Si miramos hacia el sureste, de espaldas a la costa, podemos divisar los polvorines militares de Mougá, actualmente abandonados, cuyos terrenos fueron cedidos al ayuntamiento de Ferrol en 2013.




Más información:
- Vídeo en Youtube del interior del búnker del mirador.

sábado, agosto 19, 2017

Mirador del Chorro: mirador de los buitres.

Nos encontramos en el Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, en su extremo sur. Nuestro objetivo de hoy es observar con calma los buitres leonados, así que vamos en busca del mirador del Chorro.

Los cortados desde Google Earth
Desde La Iruela nos dirigimos en dirección sur por la carretera de la ermita de la Virgen de la Cabeza. Un poco más adelante de la ermita nos encontramos con un par de miradores en los que vale la pena parar. Las vistas hacia el oeste abarcan el castillo de la Yedra (Cazorla) y el de las Cinco Esquinas, en lo alto del monte, así como las grandes extensiones de olivares. Seguimos ascendiendo a media ladera de la Peña de los Halcones. La carretera pasa a ser una pista de tierra. En unos 11 km llegamos a la caseta forestal del Chorro, a la izquierda de la pista. Podemos dejar aquí el coche o un poco más adelante donde hay un aparcamiento y un observatorio de aves.

Castillo de la Yedra

Mirador en la carretera de acceso
Desde el aparcamiento nos acercamos hacia los cortados de roca caliza, una pared  con alturas verticales de hasta cien metros de caída (estamos a 1300 msnm). Por la zona central desagua el arroyo del Chorro que cae formando una cascada. Su nacimiento se sitúa a nuestras espaldas, en la ladera del Gilillo, uno de los picos de mayor altitud en la zona, con sus 1848 metros.

Es en estos cortados donde se encuentran a sus anchas algunas emblemáticas especies de aves. Las más escandalosas son las chovas piquirrojas que se mueven en grupos bordeando las paredes con sus característicos gritos, especialmente en el mes de abril, época del cortejo. Igualmente son numerosos los aviones roqueros. Con suerte también podremos ver alimoche, quebrantahuesos (reintroducido en la Sierra) o águila real.




Pero el rey en los cortados es el buitre leonado. Varias parejas instalan en estas paredes, en sus grietas y oquedades, sus nidos y posaderos, delatados por las manchas blancas sobre la roca. Resulta espectacular seguir sus vuelos paralelos al acantilado y su esfuerzo hasta conseguir posarse, apoyándose en las corrientes de aire que se forman. Si a esto le sumamos que aquí los vemos "desde arriba", la panorámica del lugar es fantástica para un observador de aves e ideal para fotografiarlos.




Aprovechamos para echar un vistazo al entorno, en el que podemos identificar distintas especies de carboneros y herrerillos, picapinos, colirrojo, etc. Mirando al suelo, algunas calizas contienen fósiles de cuando estas rocas eran fondo marino (resiste la tentación de llevártelos, estamos en un espacio natural protegido).
Panel en el observatorio (foto de NOMADAS Outdoor en Wikiloc)



En un tramo del balcón existe un murete de piedra que nos protege, pero no en el resto de los acantilados, por lo que es imprescindible extremar las precauciones y no acercarse al borde, especialmente si estamos con niños.

Álbum de fotos en este enlace.

Más información:
- Los cortados del Chorro en la web de CostaSur.
- Camino hacia El Chorro en el blog Panorámica cazorlense.
- Una ruta en Wikiloc para ir hasta el Chorro desde Cazorla.