martes, febrero 13, 2018

Senderos de la evolución humana

Título: Senderos de la evolución humana
Autor: Camilo José Cela Conde, Francisco J. Ayala
Editorial: Alianza Editorial. Colección Alianza Ensayo.
Año: 2001
ISBN: 978-84-206-6782-9

La primera sensación al enfrentarse a este libro es el reto que supone abordar sus más de 500 páginas con un contenido detallados de la evolución de los homínidos y del ser humano, desde su aparición hasta la génesis de la moral. La segunda viene de sus autores. Camilo J. Cela es miembro del EvoCog (Human Evolution and Cognition Research Group), escritor, profesor universitario, decano, miembro del comité de redacción de numerosas revistas científicas... Por su parte, Francisco J. Ayala es profesor de biología en la universidad de California, miembro de la Academia de Ciencias de EEUU, escritor, representante del neodarwinismo, discípulo de Dobzhansky, especializado en biología evolutiva.

Con estos antecedentes, el texto ya se presenta por si mismo como un volumen interesante y lleno de contenido.

El libro comienza por unas reseñas (capítulos 1 y 2) dedicadas a repasar los conceptos de evolución y genética necesarios para comprender el resto de páginas. Nos encontramos aquí con las referencias obligadas a Lamarck, Darwin, Mendel, Fisher o Dobzhansky... el ADN, las mutaciones, el flujo genético, la especiación.

A partir del capítulo 3 comienza el verdadero "sendero". Los hominoideos del Mioceno (hace entre 24 y 5 millones de años) son los primeros en salir al escenerio, con Proconsul africanus. Desde esta especie y en adelante, se suceden de forma continua las referencias a todos los descubrimientos realizados en antropología evolutiva. Cada período, cada especie, es retratada desde los datos aportados por sus descubridores y consolidados o refutados posteriormente. Para cada una de ellas nos presentan las opciones dadas, las versiones y las confirmaciones, de forma que podemos tener una visión aproximada de las dificultades que surgen a la hora de establecer un árbol evolutivo.

Junto a las descripciones de las especies y sus fósiles representativos nos brindan las diferentes interpretaciones y dataciones para cada  grupo. Por su puesto, no faltan las explicaciones que se dan a cada descubrimiento así como a los cambios del medio que promovieron la evolución. La profusión de datos es tal que por veces obliga a releer para no perderse entre tanta estratigrafía, datación, referencias, cráneos o cambios de denominaciones.

Una historia evolutiva tan detallada no estaría completa sin los siguientes capítulos:

- la radiación del género Homo a través de los diferentes continentes y la complicación para estabecer un árbol filogenético; una visión multirregional o una hipótesis "desde África".
- la adaptación cultural: la dieta, la tecnología lítica, los modelos cazador-recolector-carroñero.
- las capacidades mentales: las creencias, el simbolismo y, por supuesto, el origen del lenguaje en relación con la evolución del cerebro.
- la aparición de la moral: el altruismo en sus dos vertientes (genética y moral).

Con todo esto, el libro representa casi un resumen de datos de lo conocido, presentándonos las hipótesis y los conocimientos relativos a la evolución humana. ¿Conclusiones? Las que cada uno quiera sacar de todo lo leído. Sin embargo, sí es cierto que algunos pasajes quedan más marcados en la memoria del lector. Personalmente me quedo con el origen de la humanidad moderna, de la que, después de abordar la doble teoría, recogen:

"Puede anticiparse una conclusión: las evidencias moleculares favorecen la hipótesis "desde África", aunque no en la forma extrema propuesta por algunos autores [...] según la cual todos los humanos modernos descendemos de una mujer única. Por el contrario, es posible demostrar que durante millones de años las poblaciones de que descendemos contaron a través de la historia con un promedio de al menos 100 000 individuos. Si hubo algún cuello de botella poblacional, nunca implicó menos de cinco a diez mil individuos".

Más información:
- Web de la editorial.
- Biografías de los autores en wikipedia: Cela, Ayala.
- Una reseña muy completa, a modo de resumen.

viernes, febrero 09, 2018

Carballo trail race 2018

Actividad: Carballo trail race 2018.
Fecha: 04/02/2018.
Recorrido: Minitrail distancia 10 km +500m.
Lugar: Trazo-Vilariño en Cances (concello de Carballo).
Organiza: Concello de Carballo-A.D. Media Ducia.

Después de un par de años sin hacer un trail "oficial", nos incribíamos en esta prometedora carrera, en la modalidad "mini" para probar como estábamos. Prometedora porque era la primera edición, cerca de casa y con un recorrido en parte conocido.

Sobre el mapa, los 10 km eran asequibles, sobre todo después de superar los ocho primeros en ascenso hasta coronar el Monte Neme, con un desnivel acumulado de 500 metros, pendiente media de 9% y máxima de 30%. Después, los últimos dos kilómetros serían dejarse llevar. Pero ya se sabe que del mapa a la realidad...



Previa. Tocaba madrugar para recoger el dorsal con tiempo suficiente. La temperatura rondaba los 4ºC y a ratos llovía, con algún relámpago de fondo. ¿Chubasquero, chaqueta, mallas largas? Mirando alrededor creo que hasta los "pro" tenían la misma duda. Pues nada, encontrarnos con la familia y subir al autocar que nos lleva hasta Razo. Al llegar a la playa llueve y el viento corta, mucho frío. La mayoría evitamos salir del autocar hasta el último momento. ¿Calentar? Para qué, no hay forma de descongelarse.



Salida. Nos situamos como siempre al fondo del grupo. Salida. Espectacular el inicio por la playa con la marea alta. La gente empieza a correr por la arena como si fuera una prueba de sprint. Cuando me doy cuenta estoy de último. Calma. Casi un kilómetro después dejamos la playa y ya hay gente sufriendo. Primera rampa de asfalto y nos pilla una granizada de época. Ya no me acordaba de como era esto: la mayor parte de los traileros van andando pero yo apuro lo que puedo. Hasta el km 3,5 un bonito sube-baja entre pinos y llegamos a Santa Mariña.


Subida. Ahora empieza lo duro. Poco que decir de los siguientes cuatro kilómetros excepto que es todo para arriba, casi sin descanso. Hay tramos en los que correr es imposible así que toca caminar, más de lo previsto. Vuelven a adelantarme un montón, pero también paso a unos pocos. Toca hablar con los expertos, sobre todo los que van a hacer el largo con calma. Avituallamiento a mitad de recorrido, apenas una parada de unos segundos, pero recuerdo que llevo un chupito de glucosa, por si acaso. Y aparece el cortafuegos. Todo trail que se precie tiene uno, ¿no? Son unos 400 m, pero se hace interminable. Al acabarlo la zona se me hace conocida. Estamos ya en Monte Neme, pero aún queda una pequeña subida hasta los repetidores. A trote cochinero y sin parar. Recupero unos pocos puestos.



Bajada. Empezamos a bajar por una antigua zona de las minas, con badenes... divertido. Noto como las piernas acusan el cambio. !Ojo con los calambres! De momento todo bien. Salimos de las minas y descendemos por caminos y pistas. Todo bien señalizado, pero si abusar, como debe ser. Como bajar no es lo mío, muchos compañeros aprovechan para adelantar. ¡Qué envidia! Voy disfrutando. Al salir en un cruce me encuentro a Dani de vuelta que me anima con un "venga que sólo faltan cien metros". No me lo creo, no puede ser que ya se acabe. El asfalto y el campo de fútbol le dan la razón. Son 300 metros en los que apuro todo lo que puedo. Paso el arco y se acabó, con la envidia de ver a alguno que sigue camino hacia Carballo con 20 km más por delante. Algún día yo también lo haré.



Este es el resultado según el Strava del móvil:


El resultado oficial:
- tiempo: 1h23m12s.
- puesto: 65º (de 107), 24º de la categoría Máster (de 32) y 53º masculino (de 65).

Este es el vídeo oficial con el que nos obsequian los organizadores:


Una prueba fantástica, con una gran organización y un recorrido estupendo. Sólo me queda darles las gracias a los organizadores y a los compañeros de carrera.

Más información:
- Evento en Facebook.
- Clasificación completa.
- Track en Wikiloc.

viernes, enero 19, 2018

Einstein-Rosen

Dos hermanos pequeños, un concepto científico por demostrar, un guión delicioso y mucho cariño. Resultado: un corto realizado en A Coruña que ya lleva mas de 60 premios internacionales, como mejor en el CineGlobe del CERN, y la participación en festivales tan importantes como el de Sitges.

Su ficha técnica no tiene desperdicio. La directora es Olga Osorio, profesor de la Escola de Imaxe e Son da Coruña, los protagonistas son sus hijos (Teo y Óscar) y dos actores gallegos, Xulio Abonjo y Ricardo de Barreiro, y el escenario la plaza del coruñés Barrio de las Flores. También un asesor científico de aquí: Wicho (Javier Pedreira).

El guión es fantástico por su simpleza. Dos niños con inquietudes científicas, que seguro que vieron muchas películas de ciencia-ficción, con diferentes formas de pensar. A mi, personalmente, me recuerdan a dos tipos de alumnos (de mis alumnos de secundaria): los que saben los conceptos teóricos hasta la última coma y los visionarios, que se dedican a probar lo que les cuentan aunque rompan toda la vajilla.

Espero que disfrutéis de estos nueve minutos. Enhorabuena a todo el equipo que demuestra que los buenos resultados no son sólo cuestión de presupuesto.

Por fin, aquí está, en la red, para todo el público. Play y a disfrutar...



Más información:
- Ficha técnica en FilmAffinity.
Facebook del corto.
- Nota en Microsiervos.
- Noticia en La Opinión.

lunes, enero 15, 2018

Un río y un bosque, Xallas y Anllares

Dicen de este bosque, la devesa de Anllares, que es la masa forestal autóctona más occidental de Galicia, la segunda mayor de la provincia de A Coruña, así como uno de los bosques mejor conservados de Europa. Como tantos otros, secularmente fue aprovechado para la extracción de leña y otros recursos, pero su abandono redundó en su conservación y en la desaparición de los antiguos caminos.


La principal superficie de bosque ocupa unas 80 hectáreas, continuada a lo largo del río por otras menores. En cuanto al río Xallas, aguas arriba está afectado por tres embalses (da Fervenza, da Ponte Olveira  y de Castrelo) y aguas abajo por el de Santa Uxía; cuatro presas en menos de quince kilómetros de río. Por lo tanto, a pesar de su aspecto natural y del bosque que lo rodea, en este tramo el curso fluvial está muy afectado por los aprovechamientos hidroeléctricos.

Acceso

Iniciamos la ruta en Castrelo. Para llegar hasta esta aldea llegamos en unos 11 km desde A Picota (Mazaricos) y pasando por Colúns. Atravesamos Castrelo y aparcamos en la entrada de una pista de tierra.



Ruta

Comenzamos por una pista de tierra bordeando la devesa por el sur y descendiendo hasta el nivel del río Xallas. Tras dejar atrás un prado y sortear un pequeño valado de piedras nos dirigimos ya hacia el camino de pescadores. Todo el tiempo caminamos por la orilla izquierda del río, a contracorriente.

Poco a poco nos internamos en un intrincado ecosistema. A un lado tenemos el bosque de ribera, dominado por los alisos, sauces y avellanos, mientras que al otro, de forma continua, se extiende la devesa formada por los carballos con su sotobosque de acebos, ruscos y helechos y las rocas tapizadas de musgo. A pesar del paisaje, tenemos que prestar mucha atención a donde pisamos, ya que el sendero se pierde y está cruzado de ramos y arbustos, con agujeros y canales que con frecuencia hacen difícil la caminata.

Cuando llevamos unos 2,5 km llegamos al recodo más pronunciado del río, Pozo Negro, un lugar precioso y lleno de encanto... si no fuera por la reciente construcción de una minicentral hidroeléctrica (¡otra más!) en la orilla de enfrente, con sus consecuentes pistas de acceso y tendido eléctrico.





Pasado el km 3,5, estamos a punto de alcanzar otra de las curvas del río, pero el camino se hace intransitable y tenemos que tomar un atajo. Si hubiéramos seguido el cauce rodearíamos el promontorio de Os Castros y alcanzaríamos la presa del embalse de Castrelo, que proporciona el agua a la minicentral. Al no haber camino nos dirigimos pendiente arriba, campo a través en dirección SE. Es mucha cuesta pero se anda bien entre vegetación baja. Buscamos en la parte alta una pista de tierra y la seguimos hacia la derecha.

Los últimos tres kilómetros los hacemos por estas pistas (siempre tomando la más cercana a la devesa) hasta llegar de nuevo a Castrelo. En contra de lo que pudiera parecer en cuanto al interés natural, nos encontramos en un ecotono entre el bosque y el matorral. Si vamos con atención podremos observar una gran diversidad de mariposas, libélulas, coleópteros, aves (no olvidemos mirar al cielo de vez en cuando).




Álbum de fotos: en este enlace.

Más información:
- Blog Capítulo Cero.
- Información en El País de las nuevas centrales hidroeléctricas (2012)

domingo, enero 07, 2018

Semieira de Murias (Oscos)


En la zona occidental asturiana, limítrofe con la provincia de Lugo, se encuentra la comarca de Los Oscos (Oscos-Eo). En la zona interior la densidad de población es muy baja, lo que unido a una altitud media de 600 metros, le confiere a su entorno un carácter eminentemente rural y en el que domina la actividad ganadera de vacuno. Su naturaleza, aunque modificada por el ser humano, la hace especialmente atractiva para las rutas de senderismo y la observación de flora y fauna. Esta comarca se encuentra incluida en la Reserva de la Biosfera.

Uno de los concejos con más interés en este sentido es el de Santa Eulalia de Oscos, en cuyas proximidades, en Pumares comienza la Ruta de la Seimeira.


Acceso

Desde Santa Eulalia de Oscos, salimos en dirección Pumares. A medio kilómetro del desvío principal, en una fuerte curva está el aparcamiento del Área recreativa de Pumares. Los paneles informativos indican el inicio de la ruta.

Ruta



La ruta corresponde al sendero PR-AS 116.

El río Agüeira nos va a acompañar ya desde el mismo inicio en el área recreativa. Lo seguimos por su orilla izquierda y entramos en Pumares. Un antiguo mazo nos recuerda el pasado de una intensa actividad herrera que se mantuvo hasta 1956.

Dejando siempre el río a la izquierda, nos internamos en un camino flanqueado de forma intermitente por muros de piedra que delimitaban propiedades, soutos o lindes. El sendero discurre por un precioso bosque autóctono de ribera de fresnos, avellanos y sauces, acompañados de robles y castaños centenarios. A lo largo de la ruta las señales nos guían sin pérdida posible.

Aproximadamente en 1,5 km, tras una subida dura pero corta, llegamos a la aldea abandonada de Ancadeira. Aquí vivían tres familias en un entorno rodeado de castaños, piedra y agua. Un único camino, el que llevamos, cruza entre las construcciones en ruinas.






Un poco más adelante llegamos al valle del desterrado, conocido así por la leyenda que lo rodea, que se puede leer en un panel a orillas del río. Las pequeñas construcciones casi circulares de las que apenas quedan unhas filas de piedra en pie son curripas, secaderos de castañas, instalados en un precioso souto de castaños. Estamos ya en una pequeña zona acondicionada como merendero. Si cruzamos el río (a la izquierda), podemos acercarnos en 1,5 km hasta el lugar de Busqueimado y sus famosos tejos que son monumento natural. Siguiendo de frente nos faltan escasamente 300 metros para poder contemplar ya la base de la cascada.

Detrás de unas rocas en un estrechamiento aparece la caída de agua y la poza que se forma a sus pies. Dependiendo de la época del año, es probable que el follaje no nos deje apreciar los 30 metros de altura. Existe la opción de un camino empinado y resbaladizo que sigue un tramo cascada arriba para observar la parte superior más de cerca (¡cuidado con los resbalones!). Vale la pena venir en diferentes estaciones para apreciar la diferencia de caudal.

El regreso se realiza por el mismo camino.







Vídeo de la ruta:

Álbum de fotos: album Ruta da seimeira de Murias.


Más información:
- Comarca de Oscos-Eo y sus rutas de senderismo. Se puede descargar aquí el pdf de la ruta.
- Descripción de la ruta en el blog Rutas por Asturias.

martes, diciembre 26, 2017

Observatorio de quebrantahuesos en Ordesa

El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido esconde infinidad de rincones. A pesar de ello, la mayor parte del turismo se concentra en el acceso al valle de Ordesa desde Torla. En esta ocasión, con motivo de desviarnos de la masificación de un puente festivo, buscamos otra alternativa que, además, nos permitía cumplir otro objetivo: observar el quebrantahuesos.


Acceso

Desde Aínsa nos dirigimos en dirección norte hacia Escalona, donde nos desviamos en dirección Escuaín y Añisclo. Dejamos atrás la carretera de este último valle y comienza un ascenso por una carretera estrecha de unos 15 km. De estos, los últimos siete son espectaculares, entre bosques y laderas empinadas, con un ancho de calzada y curvas en las que parece difícil que pasen dos coches. Aparcamos en la entrada del pueblo a la altura de los paneles informativos.

¡Imprescindibles los prismáticos y la cámara de fotos para no perder detalle!

Escuaín y el Centro de información

Escuaín se encuentra situado a unos 1200 m de altitud, con poco más de 10 viviendas y la iglesia de San Pedro. Desde aquí son muchas las posibles rutas para conocer este entorno, varias de ellas para recorrer la preciosa y espectacular garganta de Escuaín, formada por el río Yaga, una diagonal entre los valles de Añisclo y de Pineta. Alrededor del mismo pueblo podemos hacer un paseo, la ruta de los miradores, colgados sobre la garganta.

Uno de los edificios está dedicado a centro de información. En el puedes preguntar y consultar opciones de senderos. Una cámara web situada en el entorno del observatorio de quebrantahuesos nos enseñó en directo varias de estas rapaces. Este será nuestro objetivo.





Ruta al observatorio de aves rapaces

En el mismo momento en que comienza el camino no puedes perder detalle con la intención de ver desde ya los buitres leonados, alimoches o quebrantahuesos. Salimos del pueblo desde el aparcamiento por una pista forestal (barrera para coches). Desde aquí comienza un ascenso continuo durante tres kilómetros entre pinares y prados. De vez en cuando vale la pena echarse a un lado para buscar un hueco entre los árboles que nos muestre que vamos en paralelo a la garganta de Escuaín.

Aproximadamente en el km 3,5 dejamos la pista a la altura de unas señales que indican Observatorio de aves-Puente de los Mallos hacia la derecha. Entramos así en un sendero que sigue ascendiendo durante otros 1,5 km.

Finalmente el camino gira a la derecha y llegamos a un prado en la zona conocida como La Valle en la que encontramos el acceso al observatorio. Es interesante seguir las indicaciones para entrar en él desde detrás y evitar asustar a las aves posadas cerca, aunque por lo general estarán a suficiente distancia como no para no molestarlas, en la ladera de enfrente.

El camino continúa, si queremos completar la ruta, en dirección al Puente de los Mallos, que nos permite cruzar el río Yaga, y hasta el pueblo de Revilla (donde se encuentra la Estación Biológica Monte Perdido), situado casi enfrente de Escuaín... pero eso será otra ruta. Nosotros disfrutamos de las aves y regresamos por el mismo camino.










 Observatorio de aves

El observatorio es una pequeña construcción de madera con las aberturas en dirección sureste. Es hacia aquí donde se sitúa el prado en ladera, con el ganado pastando. Al fondo, en el límite con los árboles, suelen posarse los quebrantahuesos e iniciar su vuelo.

En el interior, los clásicos paneles nos indican las diferentes especies de aves rapaces que se pueden observar. En esta zona se suele alimentar a los buitres por lo que es frecuente la presencia de las diferentes especies.

Pero sin duda el protagonista es el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), un ave con escasos seiscientos ejemplares en la península y que es motivo de acciones de recuperación y reintroducción. Desde el observatorio (de hecho en toda la ruta) es frecuente observar el vuelo tanto de adultos como de juveniles. En el observatorio podrás fijarte en las marcas alares que llevan muchos de ellos para reconocerlos individualmente (en esta lámina tienes las marcas) y colaborar enviando los datos.

Vale la pena permanecer un rato mirando con calma el vuelo y las interacciones de las aves. El esfuerzo se verá recompensado.









Álbum de fotos: en este enlace.



Más información:
- Web de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos.
- Web del Proyecto Life + Red Quebrantahuesos.
- Descripción detallada de la ruta en el blog de Santiago Noguero.



sábado, noviembre 18, 2017

Fervenza da Noveira, un rincón escondido


En la famosa fervenza de Ézaro, en la que la cascada del Xallas cae sobre el mar, domesticada y ceñida a horarios por la central hidroeléctrica y puesta bajos los focos del espectáculo, la gente se agolpa por el paseo de madera habilitado para llegar a su mismo pie y encontrar un hueco para hacerle la foto como si de un paisaje salvaje se tratara.

Fervenza de Ézaro
Mientras, a pocos kilómetros, río arriba, un pequeño regato vierte sus aguas al embalse de Santa Uxía. Antes de esta unión, el Rego do Arcos atraviesa una zona abrupta, de poca longitud, pero lo suficiente como para formas la fervenza da Noveira y sus pozas.

Estamos en el concello de Mazaricos, al pie del embalse. En un entrante de la carretera podemos aparcar delante de la depuradora.


Acceso

Seguimos el sendero que va pegado al muro de la depuradora. En breve tendremos dos opciones:

a) Si seguimos de frente, en seguida llegaremos a una zona de rocas en las que se abre la vista a la parte superior de la caída de agua. Desde aquí, aunque es complicado, se puede acceder al resto de la zona.

b) Nada más terminar el muro, giramos a la derecha y bajamos entre la maleza hasta alcanzar el cauce del río. Remontando la corriente (por donde nos deje el caudal) y evitando las zarzas, podemos llegar hasta las primeras pozas y luego subir algún tramo más.

El entorno es de rocas graníticas sobre las cuales el agua deja su marca en forma de acanaladuras y pozas. El salto principal es de apenas diez metros y, dependiendo del caudal, se forman varios pequeños saltos más. La vegetación de ribera es escasa, con alisos, sauces, fresnos, helecho real... y ceñida a las orillas, fueras de las cuales nos encontramos con área de matorral.





Dependiendo de la época del año podremos disfrutar de un lugar tranquilo y solitario, puesto que también es frecuentado en verano para darnos un baño en los días de más calor.

Podemos aprovechar que estamos por la zona para acercarnos a la fervenza de Ézaro o a la cercana  devesa de Anllares, a orillas del Xallas.

Más información:
- En Galicia Máxica.
- Ruta de las fervenzas de Mazaricos en Descubre cada día.


miércoles, noviembre 08, 2017

El bosón de Higgs no te va a hacer la cama

Título: El bosón de Higgs no te va a hacer la cama
Autor: Javier Santaolalla
Editorial: La Esfera de los Libros
Año: 2016
ISBN: 978-84-9060-772-5


Al pie de la portada una frase nos advierte: "la física como nunca te la han contado". Este parece ser el objetivo de este grupo de científicos que forman Big Van Científicos sobre Ruedas, la divulgación de base, explicar la ciencia de forma que todos la podamos entender.

Uno de ellos es Javier Santaolalla que se ha tomado muy en serio esto de hacer la física entretenida, tanto en sus monólogos, como en su canal de YouTube o en sus libros, como este que tenemos entre manos. De hecho, la forma de escribir rompe con lo que debería ser un libro científico (o al contrario, por fin se escribe así).

La primera parte describe de forma desenfadada y de la mano de diferentes personajes los inicios de la física. Pero, personalmente, es la siguiente parte, los capítulos dos y tres, los que más me han sorprendido. No es fácil atreverse a explicar temas tan complejos como la relatividad, la física de partículas o cuántica, el modelo estándar, la energía oscura o la materia oscura de forma que hasta cualquier de nosotros pueda llegar a entenderlo. Otros libros de física lo relatarían de forma incomprensible. Otros libros de divulgación ni siquiera se meterían tan a fondo. Pero en este os aseguro que es posible que entendáis no sólo una parte, sino casi todo. Finalmente un par de capítulos del libro se dedican al Universo, donde vivimos, como es... quizá desde punto de vista algo muy repetido, pero no por ello menos interesante. Y acaba después de unas muy buenas nociones sobre el Big Bang, con todo un capítulo sobre la antimateria.

Brillante Javier Santaolalla en sus explicaciones acercándonos los conceptos más complejos hasta un nivel comprensible . Quizá para los más ortodoxos el libro sea "poco serio". Pero de libros serios sin leer están las estanterías llenas. Intentadlo, leedlo, y casi seguro que acabéis entendiendo un poco más de física. Pues ya está, ese el objetivo.


Más información:
- Web de Big Van...
- Canal de Youtube Date un voltio de Javier Santaolalla.
- Web de la editorial.

sábado, septiembre 30, 2017

Entre Arou y el cementerio de los ingleses

Ruta: Arou-Cementerio de los Ingleses-Arou
Longitud: 18,6 km
Duración: 5 horas
Tipo de ruta: circular
Desnivel positivo acumulado: 346 m
Dificultad: media


El 10 de noviembre de 1890 un barco inglés, el acorazado Serpent, encallaba y se partía en dos en los bajos cercanos al cabo Vilán, en punta do Boi, en la ensenada do Trece. Sobrevivieron tres tripulantes y murieron los otros 172. Los parroquianos de Xaviña enterraron los cuerpos en el lugar que hoy se conoce como Cementerio de los Ingleses. Pero no ha sido el único naufragio, hasta ocho barcos se hundieron entre la punta do Boi y la punta Cagada.

Con este precedente, el lugar de Punta do Boi y el cementerio es un punto tradicional de visita en la Costa do Morte, junto con el faro del cabo Vilán. Además, entre Arou y Camariñas se extiende uno de los tramos de costa protegida del espacio natural Costa da Morte (Rede Galega de Espazos Protexidos, Red Natura 2000, Zona de Especial Protección para las Aves).


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Acceso

Comenzamos (y terminamos) la ruta en Arou, pequeño y atractivo pueblo pesquero, al que se llega por la DP-1601 (desde Ponte por Porto a Camelle) y luego la DP-1602, o desde Camelle, por la costa y cruzando el pueblo. Marcamos el inicio de ruta en un pequeño aparcamiento de la playa, en el extremo oeste del pueblo.

Tramo 1: Arou-Monte Branco (pk 0-pk 5)

Desde Arou salimos en dirección oeste por la carretera asfaltada, bordeando la playa y dejando atrás el pueblo. En 0,5 km tomamos un desvío por camino a la derecha para continuar bordeando la ensenada de Xan Ferreiro. Ahora comienza el verdadero camino por la costa, entre rocas, a veces sorteándolas y a veces por encima. Aparecen también los primeros coídos, playas formadas por bolos graníticos, redondeados y arrastrados por el mar. En aproximadamente un kilómetro nos separamos un poco de la costa para alcanzar un mirador. Podemos echar la vista atrás para ver Arou. Podemos aprovechar para reponernos de agua en la fuente. El mirador se sitúa al pie del Peton da Area Lobeiras y en la carretera que baja hasta la playa de Area Lobeiras. Aquí nos encontramos con las casetas de pescadores y las barcas varadas en una preciosa playa con la Illa A Negra enfrente.

Seguimos disfrutando de lo abrupto de la costa durante otros dos km hasta que llegamos al pequeño puerto de Santa Mariña. Saliendo junto a la última caseta divisamos ya las laderas del Monte Branco. En el se sitúa la duna rampante formada por los aportes de arena debidos al arrastre del viento sobre la pendiente. Esta duna remonta hasta los 150 metros de altitud. Alrededor de ella puede encontrarse una planta especial, la camariña (Corema album), en su día muy frecuente pero actualmente con una distribución más localizada a lo largo de la costa atlántica de la península. Dada la fragilidad de este ecosistema dunar evitamos todo lo posible el pisoteo tanto de la vegetación como de la propia duna y recomendamos ir lo más cerca de la zona rocosa y sin salirnos de los caminos ya trazados.





Tramo 2: Monte Branco-Cementerio de los ingleses (pk 5-pk 8)

Dejamos atrás el Monte Branco y divisamos una de las ensenadas más bonitas de toda Galicia, Trece, cerrada en su extremo oeste por la Punta do Boi. Si tenemos la suerte de que no haya gente, su contemplación solitaria es única. Playas, dunas, rocas y mar conforman un paisaje espectacular.

Bandadas de gaviotas y limícolas nos entretienen mientras nos detenemos a observar la flora dunar. Caminamos por la playa o por los senderos abiertos, evitando las dunas. Un pequeño tramo entre pinos litorales es la entrada a la Punta do Boi donde nos espera el Cementerio de los Ingleses. Se trata de un pequeño recinto de apenas 500 m2 rodeado por un muro bajo. En su interior un pequeño cubículo en el que fueron enterrados el capitán y los oficiales del Serpent.

La ruta de la costa continúa hacia Cabo Vilán, que ya destaca desde aquí, y Camariñas, pero nosotros regresamos con la intención de hacer la ruta circular.





Tramo 3. Cementerio-Monte Branco (pk 8-pk 13)

Retomamos la pasarela de madera hasta la pista que viene de Camariñas, donde se sitúan los paneles informativos. Comienza un ascenso casi continuo de 5 km de longitud y unos 200 metros del desnivel por una pista de tierra que en su lateral dispone de un carril habilitado para peatones, actualmente bastante desgastado. Con suerte, ningún coche pasará para llenarnos de polvo. Según avanzamos se nos abren las vistas de la costa que acabamos de recorrer. La pista está rodeada de pinares que pueden protegernos en caso de viento o sol, ambos frecuentes en esta subida.

Al llegar al punto más alto, un sendero desciende hacia la izquierda. Podemos acercarnos hasta la duna rampante, con todas las precauciones para evitar el pisoteo, en un desvío de unos 300 metros. Estamos en el Monte Branco, en las laderas del monte Veo.




Tramo 4. Monte Branco-Arou (pk 13-pk 18,5)

Desde la pista principal seguimos, en el cruce, a la derecha. Los desvíos anteriores nos devuelven a la costa, pero seguimos hasta encontrarnos con el cementerio y el repetidor. Por el camino, dejamos atrás el parque eólico de Pena Forcada, 26 aerogenerados de 68 metros de altura cada uno que suman una potencia de 33,8 MW.

Poco después del cementerio seguimos ya la carretera asfaltada y pasamos el devío a Santa Marña. Después de aproximadamente un kilómetro nos desviamos a la izquierdo por un camino con fuerte descenso que nos evitará parte de asfalto, para acabar de nuevo en la carretera que lleva a Arou.




Compañera de viaje en los 18 km, aunque ni su nombre llegué a conocer
Álbum de fotos en este enlace.

Más información:
- Web de turismo de Camariñas.
- Web O Camiño dos Faros.
- Ficha de la camariña en Flora Ibérica.
- Foto 360º del Cementerio de los Ingleses.
- Topoguía en pdf de Turismo de Camariñas.